lunes, 17 de marzo de 2014

Vuelve el Fimo

 Mi hermana inaugura panadería/cafetería! Obviamente, fui a cotillear el primer día que abrió, y no está nada mal el lugar! Desde aquí, espero que salga todo muy bien y que se vendan pastas como panes! :D

La cosa es que me comentó sobre la idea de poner un "stand", o algo parecido, en una de las muuuuuuuchas estanterías que hay, con mis cositas. Pendientes y esas cositas. Y la idea me gustó. Sólo había un problema. Que no tenía nada hecho. Pero nada nada. Y después de un tiempo sin hacer demasiado, salvo algún encargo y poco más, me daba un poco de reparo. Las cosas, si no las practicas, se olvidan. De ahí que no haya sido mi mejor obra. Pero aquí tenéis algunas de las cositas que he preparado de momento. Seguiré haciendo más!

Stand casero (es un tamizador, sí ^^)


PENDIENTES PRETZEL

Con sal



PENDIENTES CAFÉ

A mí el café me gusta de 3 en 3 :)
 

 PENDIENTES FLIP-FLOPS


Para la playa!


 PENDIENTES MARSHMALLOWS

No los quméis, os lo aconsejo...



PENDIENTES CUPCAKES

De kiwi y fresa, alias frutilla



 PENDIENTES DONUTS

Hechos con un molde, no soy tan buena :D



PENDIENTES CLAU-DE-SOL

Para los amantes de la música



PENDIENTES CALABAZA

Calabacitas, muy monas



 PENDIENTES ESTAMPADOS
Estos ya se han visto por aqui mil veces


PULSERAS TRENZADAS

Pues eso, con cuerdas, cuero, etc


También os pongo algunas fotos "artísticas" que hice de la panadería/cafetería, y os adjunto los datos por si os queréis pasar, si os pilla cerca. Y si no, también ;)








 



L'Espiga

Carrer Tamarit i Gil, 6
Tortosa, 43500
Tarragona
telfs: 977 58 11 59 // 633 256 406


Hasta pronto!!








sábado, 24 de agosto de 2013

The Woman in Red

Tras mi proyecto del collar tribal, el siguiente paso, y ya que el bolso ya tengo, eran los zapatos. Ya tenía unos zapatos rojos, o eso creía. Pero cuando los saqué de la caja... mmmm. No eran muy aptos para una boda. No suelo llevar zapatos de colores vistosos, pero esta ocasión lo merece y me empeñé en que fueran esos. Pero necesitaban una reforma, la reforma más simple de la historia!



Necesité:

  • Pegamento extra fuerte
  • Tijeras
  • Pinzas de sujeción
  • Cinta del color que queráis
  • Los zapatos viejos
  • Una aguja gordita




Una vez todo listo para empezar, cogemos la cinta. La mía era roja, no quería cambiar el color del  zapato, pero si queréis unos zapatos totalmente nuevos, basta con comprar una cinta de otro color. La idea de la cinta me vino cuando vi el estado actual de los zapatos. Vosotros mismos...



Esas tiras debían cubrirse bien. Por lo tanto, es cuestión de ir pegándo la cinta con mucho cuidado, sobretodo con cuidado en los extremos de las tiras del zapato, donde toooodo debe ir bien cubierto y asegurado con el pegamento extra fuerte.





Y a la hora de recubrir las tiras de los zapatos, hay que hacerlo de manera que queden bien tensados, con las menos arrguas posibles, y siempre en la misma dirección.



Lo habitual en las sandalias es que en una de las tiras lleven agujeros para la hebilla. Es ahí cuando entra en acción la aguja gordita.  Podéis sustraerla de cualquier costurero maternal que tengáis a mano. la idea es ir perforando la cinta a medida que la vamos colocando por encima de los agujeros, por un lado y por otro. Quizás las imágenes os lo aclaren mejor!




Yo puse pegamento extra fuerte por encima de los agujeros una vez hechos, para que queden más duros y no se deshilachen a la mínima.


Cuando lleguemos a los extremos finales de las tiras de la sandalia, los aseguramos con un extra de pegamento, y lo sujetamos un momento con una pinza de tender.


Podéis ver que la diferencia entre el antes y el después es bastante importante. Al menos ahora no me dará vergüenza ponerme mis sandalias nuevas, a conjunto con el collar y con... con EL vestido.


Esas venas son mías? :S

Creo que ya sólo me queda enseñaros el peinado, también de cosecha propia, y que creo que quedará genial. El vestido lo guardo para el final, porque soy así de chula! :D Hasta la próxima!


viernes, 23 de agosto de 2013

Tribal War!


Cambio de planes!!!! He encontrado fieltro hoy por casualidad (pocos colores, para mi desgracia) pero menos es nada. Y como andaba yo pensando en unos cambios de última hora en mi vestido para la boda, me vino la inspiración para los nuevos complementos. Estoy aún más contenta con el resultado actual. Necesitaba un collar tribal o místico, o similar, y ha sido tan sencillo que aún no me lo creo. Y gracias al fieltro!



Aquí lo que necesitaremos: Hilos de los colores que más os gusten. Estos tres (marrón, rojo y azul turquesa son los míos en esta ocasión), tijeras, pegamento y un trozo de goma elástica. También sacad la plantilla del collar babero, que nos hará falta!



Con la plantilla, recortamos en el fieltro lo que será la base del collar. Lo modifiqué un poco, porque lo quería un poco más ajustado a la garganta. Vosotras mismas sabréis por dónde tirar según el atuendo.



En el fieltro marcamos la mitad del collar. Y a partir de ahí iremos añadiendo pequeñas marcas para saber dónde habrá que cambiar de color. Podéis rallar tranquilamente todo el fieltro, porque al final no se verá ni media de ese color amarillo canario tan feo.



Como veis, voy enredando los hilos según las secciones. Al hacerlo así en diagonal, le da ese aspecto tribal que yo quería. Cada vez que cambiéis de color, asegurad bien el anterior con pegamento.



Y así vamos marcando las zonas. Aquí podéis ver cómo va quedando y cómo iría cambiando de color poco a poco. Digo poco a poco porque vais a necesitar muuuucha paciencia con las vueltecitas de los hilos.




Antes del último color, colocaremos los dos extremos de la goma (ver imagen) y los aseguramos con pegamento extra fuerte. También irá hilo por encima, con lo que no habrá peligro de que se desmonte.



Y acabamos de cubrirlo con el último hilo. Ya estará terminado el collar y listo para usar! (o mejor me espero a la boda, vamos).




De paso, os enseño unos donuts que hice hace poco. Imaginando que iban a ser un desastre, visto mi arte culinario, no os imagináis la sorpresa que me llevé con el primer bocado. Buenísimos!



Y ahora sí, esto es todo amigos! Hasta la próxima, con más y mejor!



miércoles, 21 de agosto de 2013

La joya de la corona


Madre mía lo que descubrí por mi querido youtube! La existencia de plantillas para hacer tus propios collares babero. El nombre no me apasiona, pero como es natural en mí, enseguida mi cerebro se puso a maquinar cómo me saldría a mí una de esas cosas. Y bueno, con cuatro cosas que tenía a mano hice el experimento. Experimento que, por cierto, se ha convertido en algo muy cuco. ¿O no?




Lo que usé finalmente fueron los siguientes materiales: una hoja de papel, lápiz, cosas circulares para hacer mi propia plantilla, tijeras, pegamento, fieltro o gomaeva (yo usé gomaeva porque en mi pueblo es imposible conseguir fieltro en una hora), piedrecitas, cinta más o menos ancha, un mechero y un plastidecor blanco. Ya veis que es poca cosa :D

Sobre la hoja de papel, cread vuestra plantilla propia o imprimidla desde cualquier página de Internet.Recordad, Google lo sabe todo! La recortáis lo mejor posible (no, cortar no es lo mío), y una vez tengáis la plantilla, en mi caso, puse por encima, sin pegarlas, las piedrecitas que iba a usar. Así me hacía una idea de cómo las quería y si me cabían bien. Salió esto:

Raro, ¿no?


Me entretuve dibujando sobre la plantilla las gemitas de mentira y las pinté. Lo que hace el aburrimiento. Pero me fue útil para luego, ya veréis. La cosa es que ahora la plantilla la tenía que trasladar a la gomaeva negra. Al ser gemas de colores, el negro haría que resaltaran mucho, era la opción adecuada. Con el plastidecor blanco se marcaba ligeramente y luego se podría borrar. Y eso hice.

Aquí enseñando la gomaeva
Aquí marcando la plantilla.

¿Véis?
Y recortamos con cuidado la silueta de la plantilla. Aquí sí que hay que ir con mucho cuidado, es la figura que quedará al final, y queremos que salga bien, digo yo.




 Una vez recortado, podemos ir colocando las gemitas tal y como habíamos pensado con la plantilla. A veces queda diferente, más espaciado, y lo podemos recolocar como mejor quede. La cosa es pegarlas todas después de la misma forma con el pegament extrafuerte!



Aquí todas las gemitas ya pegadas muy bien.
Cortamos dos tiras de cinta negra (o del color de vuestro fieltro/gomaeva) y quemamos los extremos ligeramente con un mechero, para que no se deshilachen a la más mínima.


Si, aquí necesité ayuda externa... :$
Y pegamos las dos cintas, independientemente, a nuestro collar. Si la cola es muy fuerte, con eso os bastará. Si os fiáis poco o nada, podéis coserlo con hilo y aguja (quién sepa :S).


Et voilà!
 Ha sido muy entretenido hacer este collar. Creo que me he animado y es más que posible que haga más modelos de collares babero. Quién sabe, seguramente acabe volviéndome loca y haga un collar con cualquier chuminada que me encuentre por el suelo, y yo tan feliz, que no sé estar quieta.



La próxima vez más y mejor! Y algo muy muy dulce ;)