Mostrando entradas con la etiqueta Botes. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Botes. Mostrar todas las entradas

jueves, 24 de abril de 2014

Mini Flores!

Lo vi en un blog. En una de esas noches en las que miro y remiro blogs con sed de manualidades. En el blog estaban hechas de cartulina. A mí me sobraba gomaeva a patadas y me parecía la idea perfecta para matar dos pájaros de un tiro: gastar gomaeva, que ya no sé dónde meterla, y poner algo en uno de los botecitos que irán para la tienda de mi hermana. Perfecto!

 


Es una chorrada enorme, pero la verdad es que queda tan graciosa, tan pequeñita! Y cuando la tocas da tanto gustito!

Es la cosa más fácil de hacer, sólo necesitamos cuatro cacharros que seguro tenéis por casa y algo de vista para recortar las flores así de pequeñitas! Y ya luego, la imaginación de cada uno. En mi caso, esta vez se limita a mariposas. Me ha dado fuerte con ellas, oye!

En fin, coge goma eva, un lápiz y goma de borrar, una bolita de porexpan (vale sí, esto igual no sueles tenerlo por casa, pero vale céntimos!), agujas de esas con una bolita arriba, tijeras, y aquello con lo que te apetezca decorarlo. Ah, y el bote para aguantar la bola!



Empezamos por diseñar una florecilla que nos guste. Yo no me maté mucho, porque las flores, en realidad, no son lo mío ^^ Pero bueno, para el asunto, me valía. La primera la puedes usar de plantilla para hacer tantas como quieras/puedas. Y luego a recortarlas toca!



Yo lo que hice ahora es borrar cualquier rallita de lápiz, porque esté por la cara que esté, algo se verá. Que por qué? Porque me empeñé en hacerlas más monas y doblar todas las puntitas hacia arriba. Para hacerlo, no hay nada como un lápiz.

 

Para descansar de tanto recortar, y aprovechando que tenía como dos millones de mariposas listas por ahí, cogí un par, un pincho de esos de hacer cosas de comer, y pegamento y purpurina. Algo sandría de ahí. Algo que brillara. Que brillara mucho.

El procedimiento es tan sencillo como pegar una parte y otra de la mariposa, con el palito en medio, untarlo de cola y poner purpurina al gusto!



Y vamos con las florecitas! Es tan sencillo como coger las agujas esas con la cabeza gordita y de colores y usar eso de centro y para clavarlas a la bola de porexpan. Por toda la bola. Cuantas más, mejor. Más fácil, imposible, ya avisé ^^




Y ya tenemos un bonito jarrón floral! Creo que no será el único que haré, ya ha gustado y me veo recortando flores hasta quedarme ciega! Y ya si ponemos colores, texturas... vamos, que tengo juguete nuevo! Y yo, tan feliz!



Nos vemos!








domingo, 6 de noviembre de 2011

Coca cola

o ¿Dónde pongo mis cacharros? Parte 3 (y última)



Hace siglos qué dejé la Coca Cola. Y cuando digo Coca Cola me refiero a toda bebida gasificada. No es buena para mi salud... Aún así, la Coca Cola es un producto que siempre ha llamado mi atención, sobretodo por sus campañas de marketing. Son anuncios que yo nunca olvidaré. (Me marcó aquel de: "para los gordos, para los flacos, para los altos, para los guapos, para los no tan guapos..." o aquel que tenía la canción tan pegadiza: "Despedidooo! Nooooo...")

En fin, basta de melancolías. La cuestión es que no sé cómo aún llegó a mis manos un vaso de esos de cartón de usar y tirar de Coca Cola. Estaba nuevecito y sin usar. Y lo dejé en la cocina, sin saber qué hacer con él. Cada vez que entraba o salía de la cocina me lo quedaba mirando... barruntando dónde acabaría el pobre...

Pues bien, acaba dónde acaba todo en mi casa: en mi habitación! Es un vaso bastante altito, y se me ocurrió que, siendo que nunca sé por dónde dejo los peines y los palillos del pelo, el vaso podría ser el lugar idóneo donde tenerlos siempre a mano. Y allá que me fui a forrarlo con papel de regalo estampado en blanco y negro. Técnica fácil donde las haya, forré el vaso con cuidado extremo en los bordes (las cosas redondas no se me dan bien...). En el culo del vaso coloqué también un trozo de papel redondo para disimular el sobrante de papel en la parte inferior. Et voilà! Un bote a juego con mi decoración. Por fin creo que no volveré a perder mis peines!









Cómo aún me sobraba papel de regalo estampado y quería arriesgarme con las cosas redondas, qué mejor manera de hacerlo que completando mi colección de cajitas nuevas con una caja redonda con el papel de regalo! Es una caja muy pequeña pero de las más difíciles que he hecho. Ya he dicho que lo redondo no es lo mío. O soy yo, que me complico demasiado...

La cuestión es que la caja salió, y ahora está llena de las pincitas piojo, esas tan diminutas que siempre se pierden, pero que las he conseguido retener para siempre!!!










En fin, ya tengo la decoración de la habitación. Falta aún algún detallito de más. Próximamente hablaré de los cojines. Pero sobretodo me falta aún pintar las paredes, que será lo más costoso. Pero ya os enseñaré el resultado en cuanto consiga termianrlo!