viernes, 28 de marzo de 2014

Vintage Vintage

Hace bastante tiempo, mi madre usaba unas sandalias muy bonitas, con pedrería. Pasado un tiempo, se le estropearon por la suela, y ella sola decidió conservar la pedrería, "por si acaso". Por si acaso, yo me quedé la pedrería de una de las sandalias (que suelen ir a pares ^^) y la dejé en una caja, esperando que se me ocurriera algo en lo que usarlo. Pues bien, ese día ha llegado. El otro día viendo DIYs de una youtuber conocida (whatthechic, la recomiendo!) vi como customizaba una simple diadema y la convertía en algo gracioso. Para mi gusto, un poco barroco, pero gracioso a fin de cuentas. Y supe que quería hacer algo con eso! Hoy me he puesto manos a la obra, con la diadema y unas lentejuelas, pero me ha venido la inspiración divina y recordé la pedrería de la sandaila. Y ya suponéis lo que hice:




Lo que usé básicamente es la diadema (de plástico duro y lisa, a ser posible), tijeras y pegamento extrafuerte, silicona líquida (aunque si no tenéis, con el pegamento ya va bien), pinzas para sujetar y pedrería o lentejuelas o lo que tengáis. Cada cual reutiliza lo que puede o tiene!




Lo primero que hice fue cortar la pedrería pensando ya en cómo la distribuiría. Yo he tenido la suerte de que el ancho de la tira de pedrería era igual de ancho que la diadema, y no he tenido mucho que recortar. Eso sí, al recortarlo, además de ir con mucho cuidado de no soltar los hilos de las perlitas, le di una pasada con el pegamento por el borde, para que no se deshilachara nada.



Una vez tenía las piezas separadas, probé encima de la diadema cómo sería mejor colocarlas. No me fue difícil, la verdad. Así que enseguida saque la silicona liquida.



Una vez pegadas una a una las piezas, las sujeté con pinzas de tender, para dejar que la silicona se secara. Las puntas que daban al exterior las fijé con el pegamento mejor, para evitar que se levanten a la primera de cambio.


Y una vez seco todo, ya tenemos nuestra diadema lista. Puede complementarse todo lo que queráis. Yo posiblemente remate los bordes con cordón de seda plateado, pero ya cuando tenga más tiempo. Por el momento, da muy mucho el pego y me encanta!


Para que se vea como queda! 

Qué bonita mi muy escuálida trenzita :)

Y ya por último os dejo un adelanto de mi último gran proyecto, que tan ocupada me tiene ultimamente! Será algo grande, muy grande! Y como me quede bien, ya ni os cuento! No doy más pistas!
 


lunes, 17 de marzo de 2014

Vuelve el Fimo

 Mi hermana inaugura panadería/cafetería! Obviamente, fui a cotillear el primer día que abrió, y no está nada mal el lugar! Desde aquí, espero que salga todo muy bien y que se vendan pastas como panes! :D

La cosa es que me comentó sobre la idea de poner un "stand", o algo parecido, en una de las muuuuuuuchas estanterías que hay, con mis cositas. Pendientes y esas cositas. Y la idea me gustó. Sólo había un problema. Que no tenía nada hecho. Pero nada nada. Y después de un tiempo sin hacer demasiado, salvo algún encargo y poco más, me daba un poco de reparo. Las cosas, si no las practicas, se olvidan. De ahí que no haya sido mi mejor obra. Pero aquí tenéis algunas de las cositas que he preparado de momento. Seguiré haciendo más!

Stand casero (es un tamizador, sí ^^)


PENDIENTES PRETZEL

Con sal



PENDIENTES CAFÉ

A mí el café me gusta de 3 en 3 :)
 

 PENDIENTES FLIP-FLOPS


Para la playa!


 PENDIENTES MARSHMALLOWS

No los quméis, os lo aconsejo...



PENDIENTES CUPCAKES

De kiwi y fresa, alias frutilla



 PENDIENTES DONUTS

Hechos con un molde, no soy tan buena :D



PENDIENTES CLAU-DE-SOL

Para los amantes de la música



PENDIENTES CALABAZA

Calabacitas, muy monas



 PENDIENTES ESTAMPADOS
Estos ya se han visto por aqui mil veces


PULSERAS TRENZADAS

Pues eso, con cuerdas, cuero, etc


También os pongo algunas fotos "artísticas" que hice de la panadería/cafetería, y os adjunto los datos por si os queréis pasar, si os pilla cerca. Y si no, también ;)








 



L'Espiga

Carrer Tamarit i Gil, 6
Tortosa, 43500
Tarragona
telfs: 977 58 11 59 // 633 256 406


Hasta pronto!!








sábado, 24 de agosto de 2013

The Woman in Red

Tras mi proyecto del collar tribal, el siguiente paso, y ya que el bolso ya tengo, eran los zapatos. Ya tenía unos zapatos rojos, o eso creía. Pero cuando los saqué de la caja... mmmm. No eran muy aptos para una boda. No suelo llevar zapatos de colores vistosos, pero esta ocasión lo merece y me empeñé en que fueran esos. Pero necesitaban una reforma, la reforma más simple de la historia!



Necesité:

  • Pegamento extra fuerte
  • Tijeras
  • Pinzas de sujeción
  • Cinta del color que queráis
  • Los zapatos viejos
  • Una aguja gordita




Una vez todo listo para empezar, cogemos la cinta. La mía era roja, no quería cambiar el color del  zapato, pero si queréis unos zapatos totalmente nuevos, basta con comprar una cinta de otro color. La idea de la cinta me vino cuando vi el estado actual de los zapatos. Vosotros mismos...



Esas tiras debían cubrirse bien. Por lo tanto, es cuestión de ir pegándo la cinta con mucho cuidado, sobretodo con cuidado en los extremos de las tiras del zapato, donde toooodo debe ir bien cubierto y asegurado con el pegamento extra fuerte.





Y a la hora de recubrir las tiras de los zapatos, hay que hacerlo de manera que queden bien tensados, con las menos arrguas posibles, y siempre en la misma dirección.



Lo habitual en las sandalias es que en una de las tiras lleven agujeros para la hebilla. Es ahí cuando entra en acción la aguja gordita.  Podéis sustraerla de cualquier costurero maternal que tengáis a mano. la idea es ir perforando la cinta a medida que la vamos colocando por encima de los agujeros, por un lado y por otro. Quizás las imágenes os lo aclaren mejor!




Yo puse pegamento extra fuerte por encima de los agujeros una vez hechos, para que queden más duros y no se deshilachen a la mínima.


Cuando lleguemos a los extremos finales de las tiras de la sandalia, los aseguramos con un extra de pegamento, y lo sujetamos un momento con una pinza de tender.


Podéis ver que la diferencia entre el antes y el después es bastante importante. Al menos ahora no me dará vergüenza ponerme mis sandalias nuevas, a conjunto con el collar y con... con EL vestido.


Esas venas son mías? :S

Creo que ya sólo me queda enseñaros el peinado, también de cosecha propia, y que creo que quedará genial. El vestido lo guardo para el final, porque soy así de chula! :D Hasta la próxima!


viernes, 23 de agosto de 2013

Tribal War!


Cambio de planes!!!! He encontrado fieltro hoy por casualidad (pocos colores, para mi desgracia) pero menos es nada. Y como andaba yo pensando en unos cambios de última hora en mi vestido para la boda, me vino la inspiración para los nuevos complementos. Estoy aún más contenta con el resultado actual. Necesitaba un collar tribal o místico, o similar, y ha sido tan sencillo que aún no me lo creo. Y gracias al fieltro!



Aquí lo que necesitaremos: Hilos de los colores que más os gusten. Estos tres (marrón, rojo y azul turquesa son los míos en esta ocasión), tijeras, pegamento y un trozo de goma elástica. También sacad la plantilla del collar babero, que nos hará falta!



Con la plantilla, recortamos en el fieltro lo que será la base del collar. Lo modifiqué un poco, porque lo quería un poco más ajustado a la garganta. Vosotras mismas sabréis por dónde tirar según el atuendo.



En el fieltro marcamos la mitad del collar. Y a partir de ahí iremos añadiendo pequeñas marcas para saber dónde habrá que cambiar de color. Podéis rallar tranquilamente todo el fieltro, porque al final no se verá ni media de ese color amarillo canario tan feo.



Como veis, voy enredando los hilos según las secciones. Al hacerlo así en diagonal, le da ese aspecto tribal que yo quería. Cada vez que cambiéis de color, asegurad bien el anterior con pegamento.



Y así vamos marcando las zonas. Aquí podéis ver cómo va quedando y cómo iría cambiando de color poco a poco. Digo poco a poco porque vais a necesitar muuuucha paciencia con las vueltecitas de los hilos.




Antes del último color, colocaremos los dos extremos de la goma (ver imagen) y los aseguramos con pegamento extra fuerte. También irá hilo por encima, con lo que no habrá peligro de que se desmonte.



Y acabamos de cubrirlo con el último hilo. Ya estará terminado el collar y listo para usar! (o mejor me espero a la boda, vamos).




De paso, os enseño unos donuts que hice hace poco. Imaginando que iban a ser un desastre, visto mi arte culinario, no os imagináis la sorpresa que me llevé con el primer bocado. Buenísimos!



Y ahora sí, esto es todo amigos! Hasta la próxima, con más y mejor!